La temporada lluviosa de 2026 en Costa Rica no será como la de un año típico. De acuerdo con el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), la época de lluvias arranca con retraso y se prevé un comportamiento irregular durante buena parte del año.
El pronóstico tiene implicaciones para la agricultura, el abastecimiento de agua y la vida diaria de la población.
Un inicio más tardío
Según el IMN, el inicio de la época lluviosa se atrasó alrededor de dos semanas respecto a lo habitual. Las primeras lluvias significativas se han presentado de forma escalonada, primero en el Pacífico y luego en el Valle Central.
El arranque tardío y disparejo obliga a estar atentos a los reportes oficiales, que se actualizan conforme avanza la temporada.
Menos lluvia de lo normal
El pronóstico también apunta a un déficit de precipitaciones: se esperan acumulados por debajo de los valores históricos durante el periodo lluvioso, con las mayores reducciones hacia el último trimestre del año.
A esto se suma una canícula, el periodo de menos lluvias dentro de la estación, que se prevé más intensa y extensa entre julio y agosto, con temperaturas por encima de lo normal.
La influencia de El Niño
Buena parte de este comportamiento se asocia al fenómeno de El Niño, que tiene una probabilidad importante de desarrollarse en el segundo semestre del año. El Niño suele relacionarse con condiciones más secas y cálidas en el país.
Sus efectos pueden sentirse en la producción agrícola, en el nivel de los embalses y en la disponibilidad de agua en algunas comunidades.
Cómo prepararse
Ante un panorama más seco conviene tomar previsiones: hacer un uso responsable del agua, dar mantenimiento a los tanques y sistemas de almacenamiento y, en la actividad agrícola, planificar los cultivos con la información del IMN.
Aunque llueva menos, no hay que bajar la guardia: las lluvias fuertes y puntuales pueden provocar inundaciones o deslizamientos. Flecha TV recomienda seguir los reportes del IMN y de la Comisión Nacional de Emergencias.





