La ministra Laura Fernández anunció la desconvocatoria del proyecto de ley que busca reformar el sector eléctrico tras aprobar el primer debate con solo 27 votos. La iniciativa requiere mayoría calificada de 38 diputados para avanzar en segundo debate, cifra que el oficialismo no logró asegurar ante la oposición del PLN y el Frente Amplio.
El Gobierno desconvocó el proyecto de Ley de Armonización Eléctrica tras aprobar el primer debate con 27 votos a favor, insuficientes para alcanzar la mayoría calificada de 38 diputados que requiere en segundo debate. La ministra Laura Fernández confirmó la decisión, argumentando que busca dar tiempo a las fracciones opositoras para reconsiderar su postura.
El proyecto fue aprobado anoche en primer debate únicamente con el respaldo de los diputados oficialistas. Sin embargo, la legislación necesita 38 votos (dos tercios de la Asamblea Legislativa) para ser ratificada en la siguiente votación, un umbral que el Gobierno no ha logrado garantizar debido a la resistencia del Partido Liberación Nacional (PLN) y el Frente Amplio.
PLN celebra freno y presenta alternativa propia
El jefe de fracción del PLN, Álvaro Ramírez, celebró la desconvocatoria del proyecto y anunció que su partido impulsará un plan alternativo enfocado en «seguridad energética». «Ojalá podamos tener la apertura del Gobierno y de las otras fracciones para discutir este proyecto», declaró Ramírez.
La bancada liberacionista argumenta que el plan oficial de armonización eléctrica no garantiza la estabilidad del sistema ni protege el rol histórico del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) como operador principal. El PLN ha insistido en que cualquier reforma debe priorizar la seguridad energética del país sin comprometer la infraestructura pública existente.
Tensión en manifestaciones contra la reforma
La discusión legislativa estuvo acompañada de manifestaciones en las afueras del Congreso, donde grupos opositores protestaron contra el proyecto de armonización eléctrica. Durante las movilizaciones, las autoridades detuvieron a un sujeto, acción que el Gobierno defendió como necesaria para mantener el orden público.
No se han precisado detalles sobre los motivos específicos de la detención ni la identidad del manifestante. Las protestas reflejan la polarización social en torno a una reforma que sectores sindicales y políticos consideran una amenaza a la institucionalidad energética nacional.
Debate sobre el rol del ICE y la participación privada
El proyecto de armonización eléctrica ha generado controversia por su enfoque en permitir mayor participación de actores privados en el sistema eléctrico costarricense. Los críticos de la reforma sostienen que el ICE posee la capacidad técnica y la trayectoria comprobada para garantizar el servicio eléctrico en todo el territorio nacional, incluyendo zonas rurales y remotas.
Por su parte, defensores de la iniciativa argumentan que el modelo actual presenta limitaciones estructurales que frenan la competitividad del país. Señalan que el ICE puede mantener su rol central como operador de la red de transmisión y generador público sin ser necesariamente el único actor en el sistema energético nacional.
Incertidumbre sobre el futuro de la legislación
Con la desconvocatoria anunciada, el destino del proyecto de armonización eléctrica queda en suspenso. El Gobierno enfrenta el desafío de negociar con las bancadas opositoras para conseguir los 11 votos adicionales necesarios, mientras el PLN presiona para que se considere su propuesta alternativa.
La administración no ha especificado cuándo planea retomar la discusión del proyecto ni si está dispuesta a incorporar modificaciones sustanciales para atraer el apoyo de la oposición. La Asamblea Legislativa deberá definir en las próximas semanas si abre espacio para nuevas propuestas o si el proyecto oficial regresa al debate con ajustes menores.





